El fútbol argentino vuelve a demostrar que su ingeniería de torneos es capaz de diseñar, de manera insólita, escenarios tan complejos como atractivos. Lo que en su momento nació bajo el cuestionamiento de ser un formato resistido por la crítica, hoy se convirtió en una caldera a presión.
La Tabla Anual, esa sumatoria implacable de puntos entre la fase regular del Apertura y el Clausura que consagra al campeón de la temporada y distribuye los boletos continentales, entró en su recta final con un saldo frenético: ocho equipos comprimidos con chances matemáticas cuando restan solo dos capítulos para bajar el telón.
Con el empate en la cima entre Boca y Argentinos, ambos con 57 puntos, el campeonato de liga adoptó un dramatismo imperdible. El conjunto de La Ribera comanda transitoriamente la tabla gracias a su diferencia de gol (+21), un colchón estadístico importante frente al Bicho (+11), pero el margen de error es nulo y el calendario propone cruces de máxima tensión que alterarán el mapa en cuestión de horas.
La lucha no distingue presupuestos; la paridad impera y la exigencia de cerrar el año con gloria o con las manos vacías mantiene en vilo a media Argentina.
Analizamos en detalle el presente, las probabilidades y el camino que le resta a cada uno de los contendientes con aspiraciones reales de coronarse con el título de Campeón de Liga.
Qué necesita: Ganar sus dos partidos y hacer valer su abultada diferencia de gol (+21), que hoy funciona como un virtual “punto invisible” ante cualquier empate en unidades.
El panorama: El Xeneize encabeza las posiciones y tiene el beneficio, y a la vez la presión, de definir los dos partidos que le quedan de local en La Bombonera. Primero afrontará el duelo ante River en un Superclásico bisagra, y cerrará su participación recibiendo a Defensa y Justicia. Si gana ambos, nadie lo moverá de la cima.
Qué necesita: Ganar todo lo que le queda y esperar algún traspié de Boca, o bien limar la diferencia de diez goles de distancia que el Xeneize le lleva en la diferencia.
El panorama: El gran animador del torneo metió un triunfazo ante Independiente Rivadavia para alcanzar la cima. Al Bicho de La Paternal le espera una visita brava al Estadio Monumental José Fierro para medirse con Atlético Tucumán, y terminará la fase regular en su estadio frente a Huracán. Su gran talón de Aquiles es la diferencia de gol, por lo que dependerá exclusivamente de sumar más puntos que los de la Ribera.
Qué necesita: Ganar sus dos partidos y que tanto Boca como Argentinos dejen puntos en el camino. Un empate en la cima de los líderes le abriría una puerta gigante si mantiene su buena diferencia de gol.
El panorama: A tiro de uno solo de la punta, el equipo rosarino visitará a Sarmiento en Junín y cerrará como local en el Gigante de Arroyito frente al ya descendido Estudiantes de Río Cuarto. El fixture final le sonríe en los papeles, lo que lo posiciona como un lobo listo para dar el zarpazo.
Qué necesita: Ganar los seis puntos en juego y esperar una combinación compleja de resultados arriba. Su sólida diferencia de gol (+16) lo deja muy bien parado en cualquier desempate mano a mano.
Fuente: 442.perfil.com
